Colorium
Placas transparentes pintadas, atravesadas por la luz. Al cambiar el punto de vista, las capas se superponen, se sustraen y recomponen el espacio. Colorium invita a recorrer el color, más que a contemplarlo de frente.
Adentrarse en la obra
Una lectura posible · interpretación editorial
Atravesar el color
La transparencia cambia la naturaleza del cuadro. Ante una superficie opaca, la mirada encuentra un límite; aquí atraviesa una capa, encuentra otra y regresa a la primera. Colorium puede leerse como una pintura que se despliega en profundidad: el color pertenece tanto a la materia pintada como a la luz que la atraviesa.
Desplazarse se convierte en una forma de mirar. Dos huellas pueden coincidir desde un punto de vista y separarse unos pasos más allá. No es necesario buscar una imagen definitiva: el interés reside en esos estados intermedios en los que lo visible parece estar aún componiéndose. El visitante no modifica necesariamente el objeto; su presencia renueva la lectura.
En TRACES, esta obra tiende un paso entre la materia encontrada y la imagen en movimiento. La huella ya no es solo el recuerdo de un gesto: se convierte en una posibilidad de transformación. Esta lectura vincula Colorium con los filmes sin confundir el objeto luminoso con su reinterpretación en la pantalla.
Simulaciones de exposición
Colorium en el centro de una sala tenuemente iluminada, rodeado de las obras sobre lienzo que ha permitido crear.













